Las mejores películas románticas


por Princesa Mirina



Sí, hoy es el día de San Valentín. Qué sé yo. Todo el mundo se queja de que en este día todos se mandan corazones y dicen cosas cursi, etc. Y resulta que son más los que se quejan que los que efectivamente mandan esas cosas. En la historia siempre se da vuelta la tortilla. Antes el cine se burlaba de los nerds. Ahora está de moda ser nerd. Lo mismo pasa con la acidez. Está de moda ser Lisa Simpson. Bueno, señores, yo me declaro en rebeldía y comparto con ustedes esta nota empalagosa con las mejores películas románticas para disfrutar solos o acompañados. Ah, elegí dos número uno porque ¡decidirse entre esas dos es imposible!

Número 10: Alguien tiene que ceder (2003)


Las maravillosas actuaciones de Jack Nicholson y Diane Keaton sostienen esta hermosa historia de amor de tercera edad. ¡Ojalá llegue a la edad de Keaton con ese cuerpo!

Harry Sanborn recién salido de la clínica.


Número 9: Spanglish (2004)


Una familia de yanquis ricos con una esposa insatisfecha sexualmente y un marido aburrido. Una mexicana conservadora que busca proteger a su hija. Y un amor imposible que crece de a poco, a partir de la frustración. Una película subestimada por la crítica.

John Clasky y Flor Moreno empiezan a superar las barreras idiomáticas.


Número 8: Punch-Drunk Love (2002)


El hermano gemelo de Adam Sandler interpreta a un hombre reprimido y menospreciado por sus hermanas. Qué perras esas mujeres, por favor. Paul Thomas Anderson construye un gran personaje protagónico que encuentra el amor a los tropezones, como un niño que da su primera vuelta manzana solo.

Barry Egan, con una taza de café, mira un mueble destruido.


Número 7: Reds (1981)


Poneme una historia de amor en el contexto de un gran hecho histórico y ya me compraste. Reds es la historia de John Reed, un periodista yanqui, simpatizante de los bolcheviques, y Louise Bryant, su mujer, su amante, su conflictiva media naranja. Un amor que se forja antes, durante y después de la Revolución Rusa de 1917.

John Reed en plena ebullición prerevolucionaria.


Número 6: Lost in Translation (2003)


Un actor veterano que gana unos dólares con publicidades en Japón. Una fotógrafa joven que su marido deja sola en Tokyo. Una premisa sencilla para una película que se siente como un susurro. Como cosquillas en la oreja. Para ver sola, a la noche, y empatizar con esa mezcla de nostalgia y de aislamiento al que estamos sometidas de a ratos todas las personitas sensibles de este mundo.

Bob Harris y Charlotte en un típico karaoke japonés.


Número 5: Abre los ojos (1997)


Quizá conozcan la versión de Tom Cruise. Esta es la original española. Un hombre que vive de su apariencia pero que, en un segundo, sufre un accidente y debe usar una máscara que oculta su cara deformada. Aquí, Amenábar nos muestra que la forma modifica el contenido. Fin del mito del amor ciego.

César y Sofía, en la terraza de un edificio.


Número 4: WALL-E (2008)


Nunca imaginé que Disney me iba a hacer llorar. WALL-E lo consiguió con una historia de amor entre dos robots. Una de las historias más tiernas y, encima, con moraleja ecologista.

Eve y WALL-E.


Número 3: El joven manos de tijera (1990)


Lo mejor de Tim Burton. Romanticismo que me hace pensar en los grandes escritores alemanes. Un muchacho inocente, de espíritu pre-industrial, creado por un artesano, llega a un suburbio yanqui de los 50, lleno de kitsch e hipocresía. Nada bueno puede salir de ahí, solo el amor puro por la hija adolescente de la familia que lo alberga.

Edward con su creador.


Número 2: Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004)


Bueno, ya hablé de esta película. Deliciosa, trágica. ¿Qué más decir? Está más que justificado su segundo lugar.

Joel y Clementine en una cama en medio de la playa.


Número 1: Dulce y melancólico (1999) A


Con ustedes Woody Allen, el maestro de los amores neuróticos, de las reflexiones que llevan a sacar como conclusión que la vida no tiene lógica. Mi primera crítica en la página fue sobre esta película, se me pianta el lagrimón.

Emmet y Hattie.

Número 1: Casablanca (1942) B


Ingrid Bergman + Humphrey Bogart = la mejor película romántica de todos los tiempos. Deberían convertirlo en una fórmula matemática. Un hombre, como los que no se consiguen ahora, realiza el sacrificio máximo por la mujer que ama.

Rick e Ilsa a punto de besarse.

11 comentarios:

  1. Punch Drunk Love es muy buena. Adam Sandler está fantástico en un papel distinto a los que hace casi siempre. Su compañera es una muy buena actriz inglesa de la que no me acuerdo el nombre. Eterno resplandor es una de mis preferidas, la vi varias veces. La de Tim Burton una joyita. Dulce y melancólico la tendría que ver de nuevo para recordarla mejor. Perdidos en Tokio también la vi más de una vez y por supuesto Casablanca. Quiero ver Abre los ojos. ¿es de Almodóvar?

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  2. Estimada Didi, coincido con tu apreciación. Es bueno ver que Adam Sandler y su cabeza de huevo pueden hacer otra cosa además de pavadas.

    Abre tus ojos es de Alejandro Amenábar, que dirigió también Los otros, con mi aborrecida Nicole Kidman.

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  3. de los peores rankings que he visto... aunque hayas puesto a casablanca en primer lugar te faltaron historias mucho mejores

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Muchas gracias a los chicos de Blogistar por el comentario.

    Y vos, Manu, estoy segura de que sos fan de Nicole Kidman y Meg Ryan. Por eso no te gusta mi selección. Qué querés que te diga. ¡Por más que me esfuerce no las puedo tragar! Igual, espero con ansias que nos escribas tu lista de mejores películas románticas.

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  6. la verdad que me primero casa blanca pero tambien esta un peseo por las nubes
    o mientras dormias

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  7. la verdad que me primero casa blanca pero tambien esta un peseo por las nubes
    o mientras dormias

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  8. Querida Carla. Lo único rescatable de "Un paseo por las nubes" es el gran Anthony Quinn.

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  9. Casablanca carece de profundidad psicológica. ME parece que la mejor es Reds y Dulce y melancólico.

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  10. Estimado Martín, ¿acaso el tormento de Humphrey Bogart no es profundidad psicológica? Ay de nosotras, que nos tocó vivir en esta época tan lejana a aquellos tiempos en los que brilló la estrella de los galanes de Hollywood.

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